• Aporta herramientas a las empresas autobuseras para definir el número óptimo de puntos de recarga requeridos en plantel según el número de unidades y, a las empresas eléctricas para estudiar el impacto en los circuitos eléctricos de distribución

Como resultado de las políticas nacionales que promueven la transición hacia una mayor participación de las energías renovables en la matriz energética nacional, se espera que durante los próximos años se produzca una mayor electrificación en el transporte y por ende un aumento en la demanda eléctrica. 

Según el Plan de Descarbonización, Costa Rica tiene como meta lograr que en el año 2035 el 30% de la flota de buses sea eléctrica y al 2050 el 85% de la flota sea de cero emisiones con una alta participación de unidades eléctricas. 

Ante la posible introducción de buses eléctricos en el transporte urbano, se hace necesario profundizar sobre los nuevos patrones de carga y los impactos en la red eléctrica de distribución. Desde este marco de acción, el Ministerio de Ambiente y Energía por medio de la Secretaría de Planificación del Subsector Energía (SEPSE) y la Cooperación alemana para el desarrollo -GIZ- bajo el programa MiTransporte han venido trabajando junto a la Universidad de Costa Rica para abordar diversas aristas relacionadas con el transporte eléctrico.

Producto de este esfuerzo, se publicó recientemente un estudio orientado a analizar el impacto en las redes eléctricas ante la entrada de buses eléctricos. El documento, elaborado por la Universidad de Costa Rica, aborda aspectos clave relacionados con la estimación del número de cargadores a instalar en los planteles de las empresas autobuseras, la evaluación del impacto de buses eléctricos sobre la red de distribución eléctrica y la gestión de recarga de buses eléctricos en el plantel.

“El uso masivo de vehículos eléctricos en el país incorpora nuevos retos, entre ellos su potencial incidencia en las redes de distribución eléctricas, por eso desde el MINAE hemos buscado sustentar la toma de decisiones basándonos en estudios técnicos elaborados por especialistas, que además incluyan la generación de conocimiento y herramientas técnicas necesarias para que las empresas eléctricas y autobuseras cuenten con los insumos que les permitan asumir el reto del transporte eléctrico masivo”, manifestó el Viceministro de Energía Rolando Castro.

El estudio aporta una herramienta clave para las empresas autobuseras, orientada a definir el número óptimo de puntos de recarga requeridos en sus planteles en función del número de unidades de buses de cada operador. La metodología es una herramienta computacional programada en Microsoft Excel® de fácil uso y permite el análisis de hasta cien tipos de buses con diferente tamaño de baterías.

Para la gestión de las empresas eléctricas, se propone una herramienta que permite estudiar el impacto de los buses eléctricos en los circuitos eléctricos de distribución, asimismo plantea esquemas de gestión de la recarga de las baterías orientados a minimizar los posibles impactos de los buses eléctricos en estos sistemas.

Con el objetivo de capacitar sobre el uso de las herramientas y profundizar sobre los detalles del estudio, también se desarrolló un taller virtual dirigido a empresas eléctricas y otro a operadores de rutas de buses. Estos talleres forman parte del trabajo conjunto que se desarrolló con los especialistas del Laboratorio de Investigación en Potencia y Energía (EPERLab) de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la UCR.  

“Desde GIZ impulsamos la electrificación del transporte, para lo cual hemos venido trabajando con SEPSE y la UCR en este estudio que nos permite estimar el impacto de la introducción de buses eléctricos a las redes eléctricas en el país, así como brindar herramientas, a distribuidoras para que puedan modelar el impacto y diseñar planes de acción si fuera necesario”, comentó Claus Kruse, director del proyecto MiTransporte de la Cooperación alemana – GIZ.

Más detalle sobre el informe en el siguiente enlace Informe Estudio Técnico Buses Eléctricos